Descripción del producto
Esta mesa de comedor destaca por su imagen refinada y ligera, pensada para ambientes que buscan amplitud visual y un toque decorativo actual. El tablero rectangular de vidrio con matiz verde aporta luminosidad y una presencia sofisticada, mientras que la base lineal en acabado dorado realza el conjunto con una estética moderna y cuidada. Su diseño abierto favorece la entrada de luz y ayuda a mantener una percepción más despejada del espacio, por lo que resulta adecuada para comedores contemporáneos, salones integrados o zonas de reunión con estilo definido. Es una pieza funcional y decorativa al mismo tiempo, ideal para acompañar comidas diarias, cenas especiales o encuentros sociales con una presentación elegante.
Materiales y fabricación
El sobre está elaborado en vidrio templado de buena resistencia, con superficie lisa y borde visible en tono verde que aporta un detalle distintivo y actual. La base incorpora paneles metálicos verticales en color dorado, diseñados para ofrecer soporte firme y una composición visual equilibrada. La estructura combina estabilidad y ligereza estética, creando una mesa fácil de integrar en interiores modernos, glam o minimalistas. Los materiales seleccionados buscan un uso cotidiano fiable y una apariencia decorativa de alto impacto visual.
Puntos destacados
Su formato rectangular proporciona una superficie amplia para organizar vajilla, cristalería, fuentes y elementos decorativos con comodidad. La base metálica de líneas verticales refuerza la personalidad del mueble, aporta estabilidad durante el uso y convierte esta mesa en un punto focal elegante dentro del comedor.
Contenido del producto
Dimensiones
- Largo: 180 cm
- Ancho: 90 cm
- Alto: 75 cm
Envío e instalación
La mesa se entrega desmontada y protegida para facilitar el transporte y ayudar a preservar el buen estado de cada componente. Se aconseja realizar el montaje entre dos personas y comprobar al final que el tablero quede correctamente alineado y estable antes de su uso.
Consejos de cuidado
Limpie el vidrio con un paño suave y un producto adecuado para superficies acristaladas, secando después para evitar marcas visibles. En la base metálica, retire el polvo con frecuencia y evite esponjas duras o limpiadores abrasivos para conservar el acabado dorado en mejores condiciones.